Lo que en un comienzo había sido un intento circunstancial de aparentar estar menos gorda y tener un cierto atractivo, acabó convirtiéndose en un puñal psicológico que seccionaba una y otra vez las finas fibras que unían sus fervientes deseos de ser alguien más perfecto con la cordura.
"Perfección"... ¡que palabra! ¡la palabra que perseguía y se alejaba entonces!¡una mentira para algunos y un objetivo para ella! ¡una vez crees poder superar el hambre, te combate con la ansiedad! Pero ella siempre vencía, ¡la perfección era algo grande a conseguir! ¡Cada gramo que evitas consumir como un cerdo es un paso agigantado en lo imposible!
Con una talla de 1,63m., no podía dejar que las medidas de la cintura y su peso se escaparan de sus manos... no... debían estar bajo control y lo estaban en ese mismo instante y no iba a dejar que ni sus padres ni ningún estúpido psicólogo se entrometiese en su cometido para no acabar solucionando nada.
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